Ética, privacidad y transparencia desde el principio
La confianza se construye cuando explicamos límites, propósitos y salvaguardas de cada herramienta. Define con claridad qué datos se comparten, por cuánto tiempo y con qué beneficio pedagógico tangible. Documenta procesos de consentimiento, opciones de salida y vías de reclamo. Crea una cultura donde preguntar es bienvenido y reportar errores es valorado. Así, la colaboración entre personas e IA se sostiene con responsabilidad y respeto.